
Un modelo antiguo no completa por sí solo la cadena probatoria
El Tribunal de Patentes de Corea, en su sentencia de 20 de agosto de 2026, asunto 2025Heo10557, mantuvo el rechazo de la nulidad del diseño 1210395 de una abrazadera para tapas de ollas a presión. La solicitud se presentó el 14 de septiembre de 2022 y el registro se concedió el 30 de marzo de 2023. La resolución administrativa impugnada, de 18 de septiembre de 2025, correspondía al asunto 2024Dang1552.
El diseño anterior 1 constaba en una fotografía de una abrazadera desmontada. La accesibilidad pública no exige demostrar que muchas personas la vieran efectivamente; sí exige acreditar que esa configuración concreta estaba al alcance de un público indeterminado antes de la solicitud. Las ventas, entregas, páginas web, vídeos y reseñas de ollas completas no mostraban toda la pieza.

Vincular el objeto, la fecha y el historial de fabricación
La olla DS1100 de la que se obtuvo la pieza se compró el 16 de octubre de 2024, unos dos años después de la solicitud. Mantener la denominación del modelo no demuestra que el diseño de sus componentes internos permaneciera inalterado. Faltaba un historial suficiente de producción o modificaciones que enlazara ese ejemplar con los productos anteriores.
Las declaraciones sin fechas de entrega fiables ni identificación del producto no subsanaban esa carencia. Las fotografías de un restaurante y sus metadatos tampoco demostraban que la tapa fotografiada, el producto posteriormente desmontado y la abrazadera alegada fueran el mismo objeto en la fecha pertinente. Lo decisivo era probar la divulgación de la forma, no solo la antigüedad de las ventas.

Comparar la pieza como diseño autónomo
El diseño anterior 2 figuraba en los dibujos de la patente coreana 10-2125995, publicada el 24 de junio de 2020. Ambos presentaban una zona plana de unión, una conexión inclinada y una parte curva de sujeción. La relevancia funcional de una forma no bastaba para excluirla de la comparación.
Las proyecciones y entrantes semicirculares del diseño registrado alteraban su contorno. Sus dos orificios ovales estaban uno junto a otro entre el pasador vertical y la conexión; el diseño anterior incluía dos orificios ovales y otro de forma similar a un ojo de cerradura, en posiciones distintas. El refuerzo largo y estrecho también producía un volumen diferente del refuerzo anterior, corto y ancho, que cubría la zona inclinada.

Valorar conjuntamente las diferencias y la facilidad de creación
El conjunto ofrecía una impresión visual global distinta. Que ciertas zonas quedaran ocultas tras el montaje no justificaba ignorarlas: la pieza podía suministrarse o sustituirse de forma independiente y la función admitía diversas configuraciones.
Tampoco quedó acreditado que añadir proyecciones, eliminar o desplazar huecos y modificar las proporciones del refuerzo fueran cambios rutinarios impuestos por la función o la fabricación. Se desestimó la impugnación, sin establecer que cualquier diferencia en una pieza funcional garantice la validez de su diseño.
Conservar pruebas fechadas de la pieza real
Si se invoca un componente anterior, conviene conservar planos fechados, versiones de fabricación, entregas y fotografías desde los ángulos necesarios, vinculados al mismo ejemplar. También deben documentarse su procedencia y el desmontaje.
Un catálogo o una referencia de modelo ayudan a reconstruir la cronología, pero no sustituyen la prueba de la apariencia concreta. Primero se acredita la divulgación; después se analizan la impresión global y la facilidad de creación sobre el diseño efectivamente probado.
Se conservan las indicaciones y formas de las imágenes originales; los hechos y el razonamiento judicial se explican en el texto.
