
El litigio sobre un flotador remolcable
El Tribunal de Patentes de Corea resolvió el asunto 2026Heo10074 el 16 de julio de 2026. La marca tridimensional n.º 1634887 combinaba la forma de un aparato recreativo acuático con elementos denominativos y colores. Entre los productos designados figuraban flotadores hinchables remolcables.
La demandante vendía un producto competidor que se elevaba sobre el agua al ser remolcado por una lancha. El titular obtuvo una decisión favorable del IPTAB el 20 de febrero de 2023, en el procedimiento de confirmación positiva del alcance del derecho 2022Dang3032. La vendedora solicitó su anulación judicial.


La sentencia inicial y la decisión tras la devolución
El tribunal anuló inicialmente la decisión el 24 de agosto de 2023, en el asunto 2023Heo10910, al considerar que la forma se utilizaba como diseño decorativo y no como marca. El Tribunal Supremo revocó esa sentencia el 26 de febrero de 2026, en el asunto 2023Hu11012, y devolvió el caso al apreciar uso como marca.
Tras la devolución, el Tribunal de Patentes desestimó la pretensión de anulación. Se mantuvo así la conclusión de que el signo examinado estaba comprendido en el ámbito de la marca registrada. El análisis se refiere a esta decisión posterior, no a una condena indemnizatoria.
Una apariencia puede indicar el origen empresarial
Las funciones de diseño y marca pueden coexistir. Para determinar si la forma distingue los productos de una empresa, se valoran su relación con el producto, el modo de presentación, su reconocimiento y las circunstancias de uso.
El titular comercializaba productos de esa forma desde aproximadamente 2003 y había recibido cobertura televisiva y periodística. El tribunal también atendió a que la demandante, competidora directa, utilizaba la forma como exterior visible de su producto, con intención de aprovechar su atractivo comercial. No basó la conclusión únicamente en la aparición de la forma en una fotografía.
Utilidad e indispensabilidad son cuestiones distintas
El artículo 90.1.5 de la Ley coreana de Marcas limita la eficacia del derecho respecto de rasgos indispensables para la función del producto. Su finalidad es evitar que la renovación de una marca prolongue indefinidamente el monopolio de una función técnica protegible por patente o modelo de utilidad durante un plazo limitado.
Se examinan las formas alternativas disponibles, sus costes de producción y las ventajas técnicas que excedan de la función propia del producto. Aquí, la función esencial consistía en elevarse bajo la fuerte tracción de una lancha. Existían otros aparatos acuáticos que la realizaban con formas distintas.

El dibujo del modelo de utilidad no agotaba las alternativas
El modelo de utilidad expirado abordaba vibraciones e inestabilidad mediante un tubo frontal, tres tubos para pasajeros, alas de unión, reposapiés y tubos auxiliares. El producto de la demandante contenía esos componentes y se parecía al dibujo, pero este podía representar solo una ejecución de la idea técnica.
No se imponían todos los ángulos, grados de proyección, puntos de estrechamiento, números de asas ni formas de reposapiés y tubos auxiliares. Según el tribunal, otras configuraciones y distribuciones de color podían conservar prácticamente la función sin dificultades aparentes de fabricación. Tampoco eran indispensables las letras o la combinación cromática; las pruebas no justificaban la limitación invocada.

Las palabras diferentes no neutralizaban la semejanza
Los signos coincidían sustancialmente en detalles modificables: proyección y ángulos del tubo frontal, puntos de estrechamiento, reposapiés y extremos de los tubos para pasajeros. También coincidían el número y la ubicación de asientos y asas, dos por tubo. La combinación de amarillo con azul o azul claro era similar.
La denominación “Aqua Festa” difería de “FLY FISH”, pero su tamaño y posición dificultaban su percepción. No bastaba para identificar un origen independiente ni para superar la impresión dominante de forma y color. Los productos eran idénticos y el conjunto generaba riesgo de confusión.
Preparar las pruebas y los cambios de producto
Debe separarse la idea técnica de la apariencia concreta. Que un rasgo sea útil o figure en un modelo de utilidad expirado no demuestra que sus detalles y colores sean inevitables. La alegación de funcionalidad exige estudiar alternativas reales, prestaciones, costes y restricciones de fabricación.
Al modificar un producto conviene revisar la forma y los colores que recuerda el consumidor, además de su nombre. El titular, por su parte, puede reunir el historial de ventas, publicidad, cobertura mediática y presentación comercial para explicar la función distintiva. Son implicaciones de este caso coreano, no una regla automática para cualquier forma funcional.
Se conservan las indicaciones y formas de las imágenes originales; los hechos y el razonamiento judicial se explican en el texto.
